Acerca del Observatorio

Desde hace unas décadas se ha venido observando tanto en el plano de la literatura especializada como en el plano de las intervenciones concretas una extensa discusión alrededor de las políticas públicas y las políticas sociales.

Los alcances, la naturaleza, los plazos temporales y la sustentabilidad de las llamadas políticas públicas parten, se haga esto ostensible o no, de una definición previa que lejos de encontrar consensos conceptuales se encuentra en permanente reelaboración.

Esta definición, que de algún modo constituye el punto de inicio de toda una forma de organizar conceptualmente la temática debe contener, a nuestro criterio, una doble dimensión. Por un lado contemplar a las personas dentro del espacio de lo social, pero a la vez respetar la construcción subjetiva y la autonomía individual.

Siguiendo estos criterios, la propuesta de nuestro Observatorio Legislativo pretende dar cuenta de la actualidad del problema de las políticas públicas intentando realzar las capacidades estatales para promover la participación y organizar jurisdiccionalmente a las políticas públicas desde un criterio de integralidad.

Desde Ciudadanía y Democracia creemos firmemente en la existencia de una corresponsabilidad estatal  y ciudadana frente a la aplicación eficaz de las políticas sociales y el Programa de Observatorio se centrará en capítulos en los que relevaremos, analizaremos y estableceremos aproximaciones concretas y proactivas desde un esquema conceptual contenido en dos dimensiones principales, la interjurisdiccionalidad y la intersectorialidad.

La interjurisdiccionalidad debe ser planteada como la forma de organización estatal más adecuada para la aplicación de las distintas políticas sociales. Esta tiene por objetivo principal la coordinación de los diagnósticos, fijación de prioridades y organización de esfuerzos que tiendan a atender a la población en situación de vulnerabilidad social. Por otro lado sostenemos que solo es posible la eficacia en la aplicación de las políticas públicas si se parte de una concepción integral del hombre y se reconoce, en la complejidad social actual, la necesidad de búsqueda de ampliación de la ciudadanía mediante procesos sostenidos de inclusión. A la antigua concepción fragmentaria de las políticas sociales debe oponérsele, a nuestro criterio, una visión que articule saberes y experiencias en el planeamiento entendiendo al ciudadano en su totalidad.

La intersectorialidad supone todo lo anterior pero debe ser completada por una nueva forma cultural de concebir la relación entre el Estado y los ciudadanos y de los mismos ciudadanos entre sí. Debe contemplar, por ejemplo, el reconocimiento de creación y recreación permanente que los actores elaboran sobre sus propias situaciones y operar en términos públicos desde esa inteligencia evitando caer en el paternalismo estatal que ha terminado en todos los casos justificando planteos clientelares.

En la búsqueda de operacionalización de estas perspectivas una de las principales tareas que propone el programa de Observatorio es la de imaginar estrategias de intervención a partir del análisis riguroso del quantum de legislación en cada uno de los capítulos abiertos por nuestra investigación.